La Universidad de Antioquia publico los resultados de una investigación sobre la construcción del enemigo en el conflicto colombiano. Entre sus hallazgos: en Colombia se vendió la idea de que las Farc eran las culpables de todos los males y, ese discurso, fue más que útil para ciertos sectores políticos.
En el conflicto armado colombiano, el enemigo ha sido nombrado no solo como rival, contrincante u obstáculo, sino también como bandido, terrorista, monstruo, maleza, bestia y demente. Esto ha servido para justificar la tortura física y psicológica; la humillación, la crueldad y el uso excesivo de la violencia.
En el conflicto armado colombiano, el enemigo ha sido nombrado no solo como rival, contrincante u obstáculo, sino también como bandido, terrorista, monstruo, maleza, bestia y demente. Esto ha servido para justificar la tortura física y psicológica; la humillación, la crueldad y el uso excesivo de la violencia.
Así comienza el libro La construcción del enemigo en el conflicto armado colombiano 1998-2010, elaborado por el Grupo de Investigación sobre Conflictos y Violencias del Instituto de Estudios Regionales de la Universidad de Antioquia, el cual recoge los más importantes hallazgos del proceso investigativo iniciado hace un par de años y que buscaba, básicamente, responder el interrogante de cómo se ha construido discursivamente el enemigo en el conflicto armado colombiano.

